sábado, 30 de octubre de 2021

¿Cuándo es correcto hablar de Neurodivergencia?

Antes de partir por el tema en el que se centra este blog, debemos comenzar desde una vista más general que ayude a profundizar en el TEA (Trastorno del Espectro Autista), no en su totalidad, pero sí desde una arista de la que consideramos es importante tener conocimiento.

Es por ello que esta entrada se centrará en la aclaración de un concepto: la neurodiversidad.  

Posiblemente, en alguna ocasión hemos sido testigos del uso del concepto de "neurodivergencia" o "neurodiversidad" para hacer referencia a un grupo de personas que presentan un tipo de trastorno. Sin embargo, también es posible que dicha categoría haya sido empleada de forma errónea para hacer alusión a algo que en realidad no entra en ella. Pero ¿De dónde proviene este concepto? Bueno, para empezar, tenemos que esclarecer que el concepto de Neurodiversidad fue propuesto por Thomas Armstrong, un psicólogo estadounidense a quien también se le conoce por el concepto de las "Inteligencias Múltiples".  

Debido a que existen confusiones en torno a lo que delimita el concepto de Neurodivergencia, en esta ocasión hemos decidido revisarlo con el fin de facilitar su comprensión, promover su correcto uso y disipar las confusiones que hayan al respecto. Para ello, primero nos referiremos al libro "El poder de la neurodiversidad" de Thomas Armstrong, publicado en el año 2012. Este libro señala las condiciones identificadas como trastornos que entran dentro del concepto de Neurodiversidad y ¡OJO! son sólo siete: 

  1. Trastorno del Espectro Autista (TEA).
  2. Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
  3. Dislexia.
  4. Trastornos del Ánimo. 
  5. Trastornos de Ansiedad.
  6. Discapacidad Intelectual.
  7. Esquizofrenia.

Por lo tanto, si no se quiere hacer referencia a ninguna de las condiciones expuestas en la lista anterior, utilizar el concepto de neurodivergencia o neurodiversidad sería algo errado.


¡Te invitamos a revisar el trabajo de Thomas Armstrong para conocer en mayor profundidad su perspectiva!

Una vez esclarecido este punto, quisiéramos plantear como reflexión que, por más que pueda parecer sin importancia el asunto de la rigurosidad conceptual, o en este caso, sobre considerar o no a ciertas personas en un grupo con determinadas características, en realidad es algo sumamente relevante. Aunque para muchos puede llegar a ser estigmatizante el hecho de cargar con una etiqueta, también hay que ver un poco más allá. Muchas veces, identificar a las personas bajo una categoría nos da una idea general acerca de las necesidades que requieren y, en el ámbito educativo, puede llegar a ser bastante útil al momento de enfocar el tipo de apoyo que el estudiante requiere. En este sentido, podemos ver claramente cómo surge lo que se conoce como el dilema de la diferencia, donde el reconocer a las personas bajo ciertas categorías conduce irremediablemente a que estas carguen con la etiqueta y con los prejuicios que la acompañan, pero también posibilita tener una idea acerca de cómo disponer y distribuir los recursos de manera adecuada. Por lo tanto, hacer estas clasificaciones también tiene utilidad en lo que respecta a las políticas públicas, ya que de otro modo no se tendría una idea clara acerca de las características de la población, ni mucho menos de sus necesidades. 

Como podemos ver, esta clasificación genera sus propias controversias, pero también cuenta con un aspecto clave para lo que trata este blog. Si hablamos de educación y diversidad, es de vital importancia considerar que en el ámbito educativo cada estudiante es distinto y, por lo tanto, requiere de distintas necesidades para aprender. Es por eso que conocer los requerimientos particulares de cada alumno constituye en sí mismo un paso hacia la inclusión, porque ¿Cómo se podría ser inclusivo sin siquiera saber que cada persona necesita de condiciones particulares? 

Pero por supuesto, aquello no es suficiente. Si bien conocerlo ya constituye un acercamiento, hace falta trabajar y adaptar el medio constantemente para posibilitar el proceso de aprendizaje de todes les estudiantes, lo que viene a ser una tarea persistente y dinámica a lo largo del tiempo y que, además, nos pertenece a todes.

Esperamos que la información entregada haya servido para conocer sobre un nuevo concepto que integra al TEA en su definición. 

Referencias:
Armstrong, T. (2012). El poder de la neurodiversidad. Las extraordinarias capacidades que se ocultan tras el autismo, la hiperactividad, la dislexia y otras diferencias cerebrales. Paidós. 

ANTES DE COMENZAR

BIENVENIDO, BIENVENIDA O BIENVENIDE  Somos un grupo de estudiantes de la Universidad de Chile que está cursando la carrera de Psicología y t...